Política
Palabras del Intendente de Cerro Largo tuvo serias repercusiones y rechazo
Días atrás el Intendente de Cerro Largo Cristian Morel manifestaba en relación a las jaurías de perros que están provocando daño a productores, su intención de sacrificar perros.
La protectora de animales Hocicando al Corazón, no solo rechaza las palabras del Intendente si no que lo acusa de manipulación de la opinión publica con sus manifestaciones.
Esto dicen en redes sociales integrantes de la protectora:
-A esto le llamamos intento de manipulación de la opinión pública.
Que la cuarta palabra de un texto titulado «Hacerse cargo» sea «protectora», y más grave aún, que sea por parte de la figura que debe brindar propuestas (mínimamente) para solucionar un problema SOCIAL solo demuestra la incapacidad o falta de voluntad para reconocer que la responsabilidad de dar una respuesta es SUYA y del Estado. De nadie más.
Es un claro intento de correr el foco de la responsabilidad para quienes NO LA TIENEN para justificarse. Y lo que es más triste, para decir que la solución a un problema CULTURAL es matar, QUE ES ILEGAL, además, porque otros no se hacen cargo.
No existe eso de «o se ocupan o los matamos».
NINGUNA protectora tiene por qué NI DEBE hacerse cargo de la obligación que es únicamente SUYA como gobernante.
El hecho de que no estemos de acuerdo con la matanza de perros, amparados en la ley vigente, no nos hace responsables de NADA. Puede gustarles o no nuestra postura pero de ahí a hacernos responsables demuestra una grave ignorancia en cuanto a los roles sociales.
¿Por qué nos nombran tanto?
«Ladran Sancho, señal que cabalgamos».
¿Qué indica todo esto? Que el verdadero responsable de crear políticas públicas y dar soluciones a un problema departamental justifica que hay que matar perros porque ninguna Asociación Civil NO Gubernamental y sin fines de lucro se puede hacer cargo de hacer SU trabajo (y gratis, además).
ES ABSURDO.
Gobernar para todos, señor Intendente, es buscar soluciones que contemplen TODAS las partes. Con la «medida» que reitera, porque no propone nada nuevo, únicamente está favoreciendo a un sector de la población. ¿Entonces de qué habla cuando dice «gobernar para todos»?¿Cuál es la medida que USTED propone?
No hemos escuchado NINGUNA propuesta, sin embargo, sin tener la obligación de hacerlo, nosotros como parte de la sociedad, presentamos una. Pensada, trabajada, basada en años de experiencia. Una propuesta INTEGRAL y que contempla todas las partes de verdad. Una propuesta que no viola ninguna ley, pero lo más importante, una propuesta que ha dado resultados comprobables en otras partes del mundo.
Ninguna entidad del Estado, sea Policía o sea Intendencia, puede salir a matar perros aunque estos estén haciendo daño.
LO DICE LA LEY, Y NO LA HICIMOS NOSOTROS.
Sin embargo, el productor YA CUENTA con esa herramienta y LA USA desde hace décadas. ¿Qué es lo que quieren entonces? Y no solo mata perros dentro de sus campos y que estén haciendo daño, como marca el Código Rural, sino que matan en caminos y sin necesidad de que estén matando a sus animales, matan por las dudas, matan además usando veneno, que es la otra prohibición que establece la ley. Matan FAUNA NATIVA PROTEGIDA POR LEY, como los zorros o gatos montés, porque les matan los animales de producción.
La pregunta es ¿Todo vale para salvar el bolsillo del productor? Porque convengamos que a la oveja o vaca tampoco las salvamos matando perros. Evidentemente NO VALE TODO.
NADIE cuestiona el trabajo rural. QUE LES QUEDE CLARO DE UNA VEZ. No es ese el punto de discusión. ERRADICAR al perro abandonado sí debería serlo. Y es eso lo que venimos planteando: un plan para lograrlo que beneficia A TODOS.
Matar perros, ¿ha dado resultados? Evidentemente no. De otro modo no seguirían pidiendo una solución.
¿No será hora de buscar alternativas? Si no podían pensarlas, ya se las dimos prontas.
Sería bueno para TODA la sociedad buscar soluciones que contemplen a TODOS, sin generar odios que no construyen lo que buscamos (al menos nosotros): UNA CONVICENCIA RESPONSABLE.
Deje de dividir y CONSTRUYA CIUDADANÍA.
Política
El peligro silencioso para la institucionalidad
En toda democracia sana existen diferencias políticas, debates intensos y confrontaciones de ideas. De hecho, el disenso forma parte de la esencia misma del sistema democrático. Sin embargo, cuando la confrontación deja de centrarse en las ideas y comienza a transformarse en una disputa permanente entre personas, partidos e instituciones, surge un riesgo que muchas veces pasa inadvertido: el deterioro gradual de la confianza ciudadana en la institucionalidad.
Quien observe con atención las sesiones del Parlamento podrá advertir una realidad preocupante. Tanto en la Cámara de Senadores como en la de Diputados se han vuelto frecuentes los episodios de burlas, agravios personales, interrupciones y faltas de respeto que poco tienen que ver con el intercambio serio de argumentos que la ciudadanía espera de sus representantes.
No se trata de exigir unanimidad ni de eliminar el debate político. Por el contrario, el debate es indispensable. Lo preocupante es cuando el enfrentamiento se convierte en un espectáculo permanente que desplaza la discusión de los problemas reales que afectan a la población.
A este fenómeno se suma la creciente dinámica de denuncias cruzadas entre los distintos actores políticos. Desde la oposición hacia el gobierno de turno, desde el oficialismo hacia administraciones anteriores y entre distintos sectores partidarios, las acusaciones parecen sucederse sin pausa. Algunas podrán estar debidamente fundamentadas y otras no; corresponde a la Justicia y a los organismos competentes determinarlo. Sin embargo, para el ciudadano común, la acumulación constante de denuncias termina generando una sensación de sospecha generalizada.
El problema se agrava aún más en las redes sociales. Allí, las acusaciones, rumores e interpretaciones circulan a una velocidad imposible de igualar por los mecanismos de verificación. Muchas personas terminan adoptando como verdades absolutas versiones que aún no han sido comprobadas, mientras otras consumen únicamente información que confirma sus propias creencias. La consecuencia es una sociedad cada vez más dividida y menos dispuesta a escuchar al que piensa diferente.
La historia demuestra que las democracias rara vez se debilitan de un día para otro. El desgaste suele ser lento y progresivo. Comienza cuando la ciudadanía pierde confianza en el Parlamento, en la Justicia, en los partidos políticos, en los medios de comunicación o en cualquier institución encargada de garantizar el funcionamiento del sistema republicano.
Por eso, el verdadero peligro no son las diferencias ideológicas. El verdadero peligro es la pérdida del respeto por las reglas del juego democrático y por las instituciones que permiten que esas diferencias se expresen pacíficamente.
Cuando la confrontación permanente sustituye al diálogo, cuando la sospecha reemplaza a la confianza y cuando el adversario político deja de ser visto como un competidor legítimo para convertirse en un enemigo, la democracia comienza a debilitarse.
No suenan tambores de guerra en el sentido literal de la expresión. Pero sí se perciben señales de una creciente polarización que merece atención. La responsabilidad de revertir esa tendencia no recae únicamente en los dirigentes políticos. También corresponde a los ciudadanos exigir un debate más respetuoso, más responsable y más comprometido con el fortalecimiento de las instituciones.
Porque las democracias no se sostienen solamente con elecciones periódicas. Se sostienen, sobre todo, con confianza. Y cuando esa confianza se erosiona, la institucionalidad comienza a resquebrajarse, aun cuando sus estructuras permanezcan aparentemente intactas.
«La fortaleza de una democracia no se mide cuando todos están de acuerdo, sino cuando quienes están en desacuerdo siguen respetando las mismas reglas.»
Oficial
Finalizan asfaltado para futura pista de pruebas de Tránsito en Tarariras
La Dirección de Obras de la Intendencia de Colonia se encuentra finalizando los trabajos de asfaltado en el espacio donde estará ubicada la futura pista de pruebas de Tránsito en Tarariras.
Política
La Junta Departamental de Río Negro aprobó por unanimidad el Presupuesto Departamental
2026–2030 enviado por el Ejecutivo, un hecho que no se registraba desde hace dos décadas.
La votación reflejó un escenario de diálogo y entendimiento entre las distintas bancadas, que permitió avanzar en el análisis del proyecto y alcanzar acuerdos para dotar al departamento de la principal herramienta de gestión para los próximos cinco años.
El intendente Arq. Guillermo Levratto destacó el clima de trabajo político que permitió alcanzar el resultado.
“La política sí es acuerdo. Cuando el diálogo se pone por delante de las diferencias, el departamento avanza”, señaló.
El presupuesto prevé una planificación quinquenal cercana a los 13.000 millones de pesos, con casi la mitad destinada a inversión. Solo el programa de obras representa alrededor de 6.000 millones de pesos, con prioridades en infraestructura vial, caminería rural, alumbrado público, gestión de residuos y proyectos estratégicos vinculados al desarrollo productivo, la logística, el turismo y la generación de empleo.
Durante el proceso de análisis en comisión y en el plenario de la Junta Departamental, las diferentes bancadas realizaron aportes y planteos que permitieron enriquecer el proyecto y generar un ámbito de construcción política que culminó con la aprobación del articulado.
En ese sentido, Levratto subrayó el valor institucional del acuerdo alcanzado.
“Río Negro hoy tiene su principal ley aprobada, gracias a un trabajo serio, planificado y de construcción colectiva”, afirmó.
Con esta resolución, el departamento cuenta ahora con el marco presupuestal que orientará la gestión de la Intendencia de Río Negro en el período 2026–2030, definiendo prioridades de inversión, desarrollo y funcionamiento institucional para los próximos años.
