Conecta con nosotros

Política

Caballos abandonados en la vía pública fueron dados en adopción en Montevideo

Publicado

en

El trabajo conjunto de la Intendencia de Montevideo , el gobierno nacional y el colectivo Plataforma Animalista permitirá que decenas de caballos mejoren su calidad de vida.

Como resultado de una acción coordinada entre la Intendencia de Montevideo, el ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), el ministerio de Defensa Nacional (MDN), el Instituto Nacional de Bienestar Animal (INBA) y el colectivo Plataforma Animalista, comenzó en Los Cerrillos la entrega en adopción de 24 caballos. Es una nueva etapa del Operativo Centauro, a través del cual se retiraron más de 60 equinos de la vía pública en diciembre del año pasado.

Muchos de esos animales fueron derivados a instituciones como la Policía, el Ejército, el MGAP y el programa Basta de TAS (tracción a sangre) de la comuna. Otros, como los que estuvieron esta mañana en Canelones, fueron adoptados por familias que pasaron por un proceso que garantiza una adopción responsable. Así, los animales tendrán un destino digno.

Participó de la jornada de adopción el Prosecretario General de la IM, Diego Olivera. Además, estuvieron presentes representantes del MGAP, el MDN y el INBA, así como miembros de la Plataforma Animalista, un colectivo integrado por ONGs, refugios, activistas, rescatistas y profesionales de todo el país.

El camino recorrido
Olivera destacó que para llegar a este punto “muchas instituciones hemos trabajado junto a la sociedad civil. Desde la IM tenemos varias líneas de trabajo de bienestar animal, y en este caso se trata de caballos en situación de abandono, que estaban en la vía pública, en las inmediaciones de nuestra usina de disposición final de residuos en Felipe Cardoso. Recuperamos más de 60 equinos”.

Muchos de esos caballos, dijo, “estaban en situaciones sanitarias muy complicadas, y también generando riesgos para la población en cuanto a la circulación vial”. Por eso, “esta acción tiene el foco en el bienestar animal, pero también en la seguridad de toda la comunidad”.

Mencionó, además, que más allá de estos procesos vinculados a animales sueltos, la IM sigue trabajando “en la sustitución de la tracción animal en vía pública”. Un ejemplo de ello son la gradual desaparición de los carros tirados por caballos, en lo que ha sido importante el programa Motocarros. Esa “ha sido una política exitosa, que además de contribuir al bienestar animal, permite dignificar y formalizar la tarea de quienes trabajan con la recolección y clasificación de residuos”.

Una nueva realidad
Karina Kokar, integrante de la Plataforma Animalista, dijo que días como estos “para nosotros son de felicidad. Sabemos que los caballos se van a ir con familias que los van a cuidar, que no van a estar más en la calle, poniendo en riesgo su vida y las de otras personas”.

Destacó, asimismo, lo tranquilizador que resulta “saber que van a un buen destino. Es un proceso complicado, porque buscamos a los mejores adoptantes”.

En cuanto a los lugares a que van los caballos, profundizó: “Lo que se busca es gente que tenga un campo, que conozca del tema, que pueda pagar veterinarios, porque es costoso tener caballos. Y que a su vez entiendan que es un animal que no van a utilizar, que no van a lucrar con él. Es una familia que le va a dar otra vida, otra oportunidad al caballo”.

Política

El peligro silencioso para la institucionalidad

Publicado

en

Por

En toda democracia sana existen diferencias políticas, debates intensos y confrontaciones de ideas. De hecho, el disenso forma parte de la esencia misma del sistema democrático. Sin embargo, cuando la confrontación deja de centrarse en las ideas y comienza a transformarse en una disputa permanente entre personas, partidos e instituciones, surge un riesgo que muchas veces pasa inadvertido: el deterioro gradual de la confianza ciudadana en la institucionalidad.

Quien observe con atención las sesiones del Parlamento podrá advertir una realidad preocupante. Tanto en la Cámara de Senadores como en la de Diputados se han vuelto frecuentes los episodios de burlas, agravios personales, interrupciones y faltas de respeto que poco tienen que ver con el intercambio serio de argumentos que la ciudadanía espera de sus representantes.

No se trata de exigir unanimidad ni de eliminar el debate político. Por el contrario, el debate es indispensable. Lo preocupante es cuando el enfrentamiento se convierte en un espectáculo permanente que desplaza la discusión de los problemas reales que afectan a la población.

A este fenómeno se suma la creciente dinámica de denuncias cruzadas entre los distintos actores políticos. Desde la oposición hacia el gobierno de turno, desde el oficialismo hacia administraciones anteriores y entre distintos sectores partidarios, las acusaciones parecen sucederse sin pausa. Algunas podrán estar debidamente fundamentadas y otras no; corresponde a la Justicia y a los organismos competentes determinarlo. Sin embargo, para el ciudadano común, la acumulación constante de denuncias termina generando una sensación de sospecha generalizada.

El problema se agrava aún más en las redes sociales. Allí, las acusaciones, rumores e interpretaciones circulan a una velocidad imposible de igualar por los mecanismos de verificación. Muchas personas terminan adoptando como verdades absolutas versiones que aún no han sido comprobadas, mientras otras consumen únicamente información que confirma sus propias creencias. La consecuencia es una sociedad cada vez más dividida y menos dispuesta a escuchar al que piensa diferente.

La historia demuestra que las democracias rara vez se debilitan de un día para otro. El desgaste suele ser lento y progresivo. Comienza cuando la ciudadanía pierde confianza en el Parlamento, en la Justicia, en los partidos políticos, en los medios de comunicación o en cualquier institución encargada de garantizar el funcionamiento del sistema republicano.

Por eso, el verdadero peligro no son las diferencias ideológicas. El verdadero peligro es la pérdida del respeto por las reglas del juego democrático y por las instituciones que permiten que esas diferencias se expresen pacíficamente.

Cuando la confrontación permanente sustituye al diálogo, cuando la sospecha reemplaza a la confianza y cuando el adversario político deja de ser visto como un competidor legítimo para convertirse en un enemigo, la democracia comienza a debilitarse.

No suenan tambores de guerra en el sentido literal de la expresión. Pero sí se perciben señales de una creciente polarización que merece atención. La responsabilidad de revertir esa tendencia no recae únicamente en los dirigentes políticos. También corresponde a los ciudadanos exigir un debate más respetuoso, más responsable y más comprometido con el fortalecimiento de las instituciones.

Porque las democracias no se sostienen solamente con elecciones periódicas. Se sostienen, sobre todo, con confianza. Y cuando esa confianza se erosiona, la institucionalidad comienza a resquebrajarse, aun cuando sus estructuras permanezcan aparentemente intactas.

«La fortaleza de una democracia no se mide cuando todos están de acuerdo, sino cuando quienes están en desacuerdo siguen respetando las mismas reglas.»

Continuar leyendo

Oficial

Finalizan asfaltado para futura pista de pruebas de Tránsito en Tarariras

Publicado

en

Por

La Dirección de Obras de la Intendencia de Colonia se encuentra finalizando los trabajos de asfaltado en el espacio donde estará ubicada la futura pista de pruebas de Tránsito en Tarariras.

Continuar leyendo

Política

La Junta Departamental de Río Negro aprobó por unanimidad el Presupuesto Departamental

Publicado

en

Por

2026–2030 enviado por el Ejecutivo, un hecho que no se registraba desde hace dos décadas.

La votación reflejó un escenario de diálogo y entendimiento entre las distintas bancadas, que permitió avanzar en el análisis del proyecto y alcanzar acuerdos para dotar al departamento de la principal herramienta de gestión para los próximos cinco años.

El intendente Arq. Guillermo Levratto destacó el clima de trabajo político que permitió alcanzar el resultado.

“La política sí es acuerdo. Cuando el diálogo se pone por delante de las diferencias, el departamento avanza”, señaló.

El presupuesto prevé una planificación quinquenal cercana a los 13.000 millones de pesos, con casi la mitad destinada a inversión. Solo el programa de obras representa alrededor de 6.000 millones de pesos, con prioridades en infraestructura vial, caminería rural, alumbrado público, gestión de residuos y proyectos estratégicos vinculados al desarrollo productivo, la logística, el turismo y la generación de empleo.

Durante el proceso de análisis en comisión y en el plenario de la Junta Departamental, las diferentes bancadas realizaron aportes y planteos que permitieron enriquecer el proyecto y generar un ámbito de construcción política que culminó con la aprobación del articulado.

En ese sentido, Levratto subrayó el valor institucional del acuerdo alcanzado.

“Río Negro hoy tiene su principal ley aprobada, gracias a un trabajo serio, planificado y de construcción colectiva”, afirmó.

Con esta resolución, el departamento cuenta ahora con el marco presupuestal que orientará la gestión de la Intendencia de Río Negro en el período 2026–2030, definiendo prioridades de inversión, desarrollo y funcionamiento institucional para los próximos años.

Continuar leyendo

Tendencia

Todo deporte y noticias Uruguay 2025