Cultura
Uruguay se incorporó a compromiso global sobre IA en el sistema educativo
En una instancia ministerial realizada en Reino Unido, los países se comprometieron a trabajar por una inteligencia artificial sustentada en un marco pedagógico, apegado a lo curricular para promover su buen uso y reducir la brecha en el acceso democrático al conocimiento. La subsecretaria de Educación, Gabriela Verde, dijo que Uruguay es reconocido por su política pública en torno al uso de tecnologías en la enseñanza.
La subsecretaria del Ministerio de Educación y Cultura, Gabriela Verde, presidió la delegación oficial que viajó a Reino Unido en enero para participar de una serie de encuentros en torno a la incorporación de la inteligencia artificial (IA) en el sistema educativo. La oportunidad fue propicia para generar instancias bilaterales con otros gobiernos y con proveedores de software, además de asistir a una feria de innovación y tecnología donde se presentaron insumos específicos del sector.
La jerarca hizo énfasis en el compromiso de los gobiernos en torno al manejo de la IA en contextos educativos, sobre todo en lo vinculado al manejo de datos. “Los algoritmos, si se los dejamos a las empresas, serán muy sesgados. Si los gobiernos y las políticas educativas nos comprometemos a incorporar la voz de los docentes, que esté apegado a lo curricular de los sistemas educativos, que lo pedagógico sea tenido en cuenta para conformar los contenidos de la IA, será más democrático y de acceso a todos”, puntualizó Verde. “Debe mediar siempre la actividad humana”, insistió.
En este contexto, destacó la invitación que le hicieron al país a participar de estos encuentros, en los cuales Uruguay destaca en el mundo, según puntualizó Verde: el 80 % de la población en edad escolar y liceal es parte del Sistema Nacional de Educación Pública, donde todos acceden a la innovación y a la tecnología a través de Ceibal.
Verde confirmó que quienes asistieron a los encuentros elogiaron la política pública desplegada por Uruguay y muchos están interesados en replicarla. “Es el único país en el mundo que tiene el acceso universal de todos los niños a esta formación”, recordó.
Capacitación a docentes y comunidad
La subsecretaria hizo mención a la salud mental, como un tema que estuvo presente en la discusión, sobre todo por el uso indiscriminado de pantallas y su impacto en los adolescentes, por ejemplo. Este aspecto está alineado al uso de datos, la responsabilidad en el cuidado de lo que se ingresa en formularios digitales como información válida y cómo incorporar a familias y comunidades a la discusión de la temática.
“Lo que debemos hacer es abrir la posibilidad, a la comunidad educativa y todos quienes se interesen por el tema, para puedan conocer de qué se trata”, indicó. Para ello existe la posibilidad de hacer una capacitación básica a través de la página de Ceibal sobre IA, con descripciones sobre qué es, cómo funciona y para qué se puede utilizar.
“La divulgación es un primer paso y un desafío de los sistemas educativos y del propio ministerio”, enfatizó la subsecretaria.
Cultura
Acuerdo entre Antel y Udelar acercará la academia a las necesidades del sector productivo
Mediante un convenio de cooperación, Antel y la Facultad de Ingeniería de la Universidad de la República (Udelar) generarán instancias de capacitación vinculadas a tecnologías de la información y telecomunicaciones, así como espacios de intercambio, incluidas pasantías laborales.
La firma del acuerdo se concretó el martes 24 de marzo en la Torre de las Telecomunicaciones. El presidente de Antel, Alejandro Paz, expresó su satisfacción por alcanzar esta rúbrica con la Udelar.
El jerarca sostuvo que la academia tiene la experticia y Antel el potencial para realizar proyectos de interés para la producción nacional. “Hay mucho para crecer, hay desafíos interesantes en ciberseguridad e inteligencia artificial”, ejemplificó. Una de las acciones previstas es la concreción de pasantías en el ente.
El decano de la Facultad de Ingeniería, Pablo Ezzatti, concibió el acuerdo como una instancia que ayuda a la academia a estar más cerca de los desafíos científicos tecnológicos del sector productivo, ya que le permite trabajar y avanzar en la formación de profesionales en contacto con lo que necesita la industria.
“Parte de nuestra responsabilidad como país es ayudar a que se genere un ecosistema que permita mantener a la gente formada, generar capacidades en Uruguay en áreas tentadoras en otras partes del mundo”, dijo, e insistió en la necesidad de promover que más mujeres elijan estas carreras y aumentar el egreso.
En tanto, el rector de la Udelar, Héctor Cancela, recordó que la Universidad debe cumplir con sus tres funciones: la enseñanza, la investigación y la extensión y, para ello, Antel es un socio estratégico.
Explicó que con este acuerdo se fomenta un canal de apoyo, con búsqueda de problemas concretos para ayudar a repensar la investigación y nutrir las currículas de los cursos.
Cultura
Familias podrán coordinar tiempo educativo en centros de ANEP e INAU según necesidades laborales y curriculares
Un acuerdo entre la ANEP y el INAU permitirá a las familias coordinar la extensión del tiempo pedagógico entre centros de ambas instituciones, de acuerdo con las rutinas de trabajo y estudio de cada núcleo. La iniciativa forma parte de una serie de acciones entre ambos organismos para mejorar la política pública dirigida a las infancias. El presupuesto adicional de 50 millones de dólares destinado a ese fin para el quinquenio posibilita esta medida.
La Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) y el Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU) articulan desde el inicio de la actual administración un conjunto de acciones para mejorar la política pública dirigida a las infancias. Ejemplo de ello, es el grupo de trabajo para la universalización de la enseñanza desde los tres años y el operativo «Volvé a tus Sueños» que permitió ampliar de 300 a 3.000 el número de estudiantes que retornaron a clases, tras desvincularse del sistema educativo.
Como parte de esa lógica de complementación de acciones, este martes 24, ambas instituciones acordaron generalizar la extensión del tiempo educativo entre los centros que funcionan bajo la órbita de cada una de ellas. La experiencia ya se concretó en algunos clubes de niños, centros juveniles, escuelas, liceos y centros de UTU. Esas instituciones coordinan en el territorio con las familias las necesidades de extensión horaria a partir de las rutinas laborales y curriculares.
“Esto está funcionando muy bien en los lugares donde se ha logrado esa articulación”, valoró el presidente de la ANEP, Pablo Caggiani, quien dijo que este tipo de políticas son posibles gracias a que el presupuesto planteado por el actual Gobierno, en 2025, otorgó 50 millones de dólares adicionales para temas de infancia y adolescencia.
A partir del acuerdo, la ANEP propondrá una nómina de estudiantes para que puedan participar en las propuestas socioeducativas del INAU, quien se ocupará de los cuidados en el tránsito y traslado de los estudiantes, considerando las particularidades en cada dispositivo y territorio. Además, se implementarán comisiones de seguimiento en base a estrategias de cercanía y diálogo con referentes que mantengan relación directa y cotidiana con los niños y adolescentes.
La presidenta del INAU, Claudia Romero, explicó que, aunque la experiencia ya está en funcionamiento, se avanza así en reconocer y potenciar las buenas prácticas, y se trabaja con una mayor articulación y llegada al territorio, en comunicación permanente con ANEP.
Desde el INAU, se desarrollarán estrategias socioeducativas vinculadas a un tiempo educativo parcial, centralizada en clubes de niños, centros juveniles y otras modalidades de cuidados, sobre todo, para primera infancia. La idea es tender puentes para que niños y adolescentes permanezcan más tiempo dentro de las instituciones, con el impacto positivo que esto tiene en las dinámicas de las familias, añadió.
Cultura
ANEP diseñó guías para prevenir ciberdelito y promover seguridad de niños y adolescentes en internet
La Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) divulgó dos guías: una de prevención del ciberdelito para educadores y familias, y otra sobre seguridad en Internet para niños y adolescentes. Estas herramientas se idearon para proteger a los menores de los riesgos del entorno digital, sin excluirlos de los beneficios del acceso a la tecnología garantizado por políticas públicas como Ceibal.
El objetivo de estos dos documentos elaborados especialmente para Uruguay, en base a modelos de otros países, es contar con instrumentos prácticos que promuevan la construcción de una ciudadanía digital más segura y fortalezcan capacidades en el ámbito educativo y familiar en torno a la temática.
Es una iniciativa de la Dirección de Derechos Humanos de la ANEP, la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, la Agencia de Gobierno Electrónico y Sociedad de la Información y del Conocimiento (Agesic), el Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU), la Fiscalía General de la Nación, la Junta Nacional de Drogas (JND), el Ministerio del Interior, el Centro de Estudios Judiciales del Uruguay, Global Programme on Cyber Crime y la Embajada de Estados Unidos en Uruguay.
La guía para equipos docentes y familias está pensada para brindarles herramientas que permitan abordar los riesgos y amenazas del ciberespacio. En tanto, las miniguías para niños y adolescentes contienen un lenguaje claro, para facilitar la identificación del riesgo, e incluyen pautas de cómo hacer la denuncia en caso de que sean víctimas de este tipo de delitos. Ambas quedan disponibles en las páginas web de todos los organismos involucrados.
No es prohibir, sino acompañar y concientizar
La subsecretaria del Ministerio del Interior, Gabriela Valverde, dijo que esta es una de las líneas de trabajo interinstitucional, con cooperación internacional. “El ciberdelito es una de las partes del crimen organizado, y se aborda desde la educación, porque se entiende que la forma de tratar el tema es desde la prevención”, señaló, en alusión al valor de estos materiales.
Explicó que los niños y adolescentes son nativos digitales, pero no así otras generaciones, como las de sus padres. “Hay que entender las lógicas, cómo se dan y cómo abordarlas. No es prohibiéndoles el uso de lo digital, pero sí acompañándolos, sensibilizándolos y concientizándolos de los peligros que pueden ocurrir en el espacio digital”, expresó. “No podemos permitir que un ámbito que abre grandes oportunidades al mundo, se transforme en un espacio de vulneración”, instó Valverde, quien recomendó denunciar estos delitos.
El presidente de ANEP, Pablo Caggiani, recordó que en Uruguay no existe la brecha de acceso que muchos otros países tienen en cuanto a Internet, y eso sucede gracias a la labor de Antel y Ceibal. Pero así como consideró que esto implica avances a los que las generaciones anteriores no accedían, existen algunas cuestiones más complejas, sobre todo para niños y adolescentes.
Aseguró que, con estas guías, se procura otorgar claves para abordar el tema con ellos. Es una forma de problematizar algo que está muy naturalizado, se cree que porque el niño está en la casa está seguro, y se baja la guardia, pero puede estar relacionándose con un adulto con otras intenciones. “Es una manera de colocar al adulto de una forma más proactiva”, y requiere que los adultos reconfiguren cuál es el espacio público y cuál el privado.
Caggiani aclaró que todo esto es convergente con el trabajo en relación a ciudadanía digital. “Lo peor que puede suceder es que, en el entendido de que hay riesgos, los gurises se pierdan la potencia del ejercicio de la ciudadanía del siglo XXI, en un país que tiene las condiciones para ese desarrollo”, dijo.
El coordinador residente de Naciones Unidas en Uruguay, Pablo Ruiz Hiebra, indicó que los medios modernos facilitan muchas oportunidades, pero también riesgos para niños y adolescentes, por lo que sostuvo que “traer herramientas que ayuden a manejarlos es una buena cosa”. Estos materiales son algo útil, necesario y práctico, dijo, y aseguró que más del 90% de los uruguayos está de acuerdo con este tipo de procesos sobre seguridad, pensados para el mediano y largo plazo.
