Política
Dirigente de Cabildo abierto entregó propuesta a Intendente de Colonia
El Dirigente de Cabildo Abierto José Bentos, entregó propuestas a Guillermo Rodríguez, Intendente de Colonia, con el fin de mejorar la seguridad, convivencia, ordenamiento territorial y tránsito para el Barrio El General de Colonia del Sacramento.
Las Propuestas:
Contexto del Barrio El General
El Barrio El General ha experimentado un crecimiento demográfico significativo en los últimos
15 años debido al interés en la inversión en Colonia, lo que ha atraído a nuevos residentes tanto nacionales como extranjeros. Sin embargo, este crecimiento ha traído consigo problemas, como el desempleo y un creciente aumento en la inseguridad y actividades relacionadas con el narcotráfico. Respecto al problema del narcotráfico, vemos con mucha preocupación el incremento de la violencia y hechos trágicos que han sucedido en estos últimos días que nos deben interpelar para buscar aplacar este flagelo que pone a la población de rehenes y se ha llevado vidas jóvenes. Hay muchos factores que han creado un escenario ideal para el incremento de estos delitos; uno de ellos es la falta de empleo que empuja a algunos grupos hacia la pobreza, mientras que la delincuencia ha incrementado la sensación de inseguridad en nuestra población y es por esto que entendemos que es muy necesario y urgente abordar esta problemática con mucha decisión y dedicación
Propuestas de Acción
Relevamiento e Inspecciones en Viviendas de Realojo
Sugerimos realizar una intervención multidisciplinaria en zonas de contexto social crítico del
Barrio El General, donde se han instalado realojos. Esto debe hacerse en colaboración con
instituciones como MIDES, MVOT, el Ministerio del Interior y la Fiscalía, para evaluar la situación social y desarrollar políticas que mejoren la convivencia ciudadana y el desarrollo urbano.
Consideramos que el Gobierno Departamental tiene herramientas suficientes y eficientes por
medio de diferentes direcciones para abordar esta problemática en conjunto con las
instituciones antes mencionadas.
Es crucial llevar a cabo un relevamiento progresivo en los complejos de viviendas de realojo para identificar a los adjudicatarios y actualizar los padrones. Como resultado de ello, que se
reasignen las fincas que se encuentran en un estado irregular a familias de contexto
socioeconómico crítico comprobado.
Asentamiento las Malvinas
Proponemos revisar el proyecto de realojo del asentamiento Las Malvinas en relación con el
proyecto +Colonia, asegurando un enfoque multidisciplinario en todas las etapas del proceso
que permita a los residentes mantener la sensación de tranquilidad, procurando que aquellos
nuevos vecinos realojados se inserten y respeten las normas de convivencia. Existe por parte de vecinos del Barrio El General una gran preocupación en este aspecto y es muy importante que se generen las garantías necesarias para mantener su tranquilidad de ser posible que dicho
realojo se instale en el barrio.
Nuevo Asentamiento
Un nuevo asentamiento ha surgido sobre vías de AFE en el Barrio El General, creciendo
rápidamente en los últimos tres años, donde existen carencias de los servicios básicos. La falta
de intervención podría conducir a problemas graves de convivencia e inseguridad. También
sugerimos un relevamiento social y un plan para buscar soluciones habitacionales de ser
posible.
Tránsito
Identificamos varios puntos críticos en el tránsito donde se han producido accidentes
recurrentes, principalmente involucrando birrodados. Es necesario realizar relevamientos y
aplicar medidas inmediatas, como colocar más señalización, reductores de velocidad, rotondas
(principalmente en Avenida Fernando J. Caraballo) y cámaras de control de tráfico, en
colaboración con la Jefatura de Policía de Colonia. Respecto a la fiscalización, entendemos que
es muy necesario identificar y fiscalizar aquellos vehículos y los conductores que manejen de
forma imprudente, que realizan maniobras peligrosas, poniendo en riesgo la integridad física de transeúntes y otros vehículos que circulan con prudencia. Nos preocupa también el incremento de birrodados que circulan sin documentación, conductores sin protección y vehículos con escapes libres. Para nosotros, endurecer las penas, incautar vehículos y elevar los hechos a la justicia para proponer sanciones ejemplarizantes y vinculantes serían las medidas más eficientes para combatir la imprudencia en el tránsito.
Consideramos también que la problemática del tránsito no solo afecta a un barrio en particular; creemos que deben tomarse medidas eficientes en todo el departamento.
Alumbrado Público
Recomendamos un relevamiento del alumbrado público en nuevos fraccionamientos para
identificar y corregir áreas con baja luminosidad, facilitando una circulación segura para los
vecinos.
Avenidas Principales
Es urgente mejorar el asfaltado, pintado y señalización de la Avenida Fernando J. Caraballo y la
Avenida Óscar Cáceres, que conectan el Barrio El General con la ciudad de Colonia y Ruta 21. En estas avenidas existe un alto tráfico y se producen con frecuencia accidentes.
Reubicación de la Seccional Sub 7ma
La seccional Sub 7ma se encuentra ubicada en las viviendas de Montes del Plata. Consideramos
que es un lugar de bajo valor táctico y operativo que genera en la población una sensación de
ausencia policial. Proponemos que se haga el esfuerzo entre el Ministerio del Interior y el
Gobierno Departamental para trasladar la Seccional Sub 7ma a un punto estratégico que
permita un servicio más eficiente y, por consecuencia, la percepción de seguridad de la
comunidad.
Conclusión
Estas propuestas surgen del diálogo con los vecinos del Barrio El General, y creemos que su
implementación no solo beneficiaría a este barrio, sino que también podría aplicarse en otros
municipios del Departamento de Colonia que, a nuestro entender, padecen situaciones
similares y urgentes a atender. También reafirmamos que la participación del vecino es esencial para buscar las mejores soluciones a estas problemáticas planteadas.
Estas propuestas son solo una parte del problema; existen otros factores que han contribuido a
acrecentar la inseguridad que deben ser abordados de una forma más transversal y progresiva,
como por ejemplo, buscar alternativas para fomentar actividades deportivas y recreativas para
jóvenes, así como también generar inclusión social y laboral para personas con capacidades
diferentes que aún siguen rezagadas.
José Bentos Pereira / Dirigente – Partido Cabildo Abierto
Política
El peligro silencioso para la institucionalidad
En toda democracia sana existen diferencias políticas, debates intensos y confrontaciones de ideas. De hecho, el disenso forma parte de la esencia misma del sistema democrático. Sin embargo, cuando la confrontación deja de centrarse en las ideas y comienza a transformarse en una disputa permanente entre personas, partidos e instituciones, surge un riesgo que muchas veces pasa inadvertido: el deterioro gradual de la confianza ciudadana en la institucionalidad.
Quien observe con atención las sesiones del Parlamento podrá advertir una realidad preocupante. Tanto en la Cámara de Senadores como en la de Diputados se han vuelto frecuentes los episodios de burlas, agravios personales, interrupciones y faltas de respeto que poco tienen que ver con el intercambio serio de argumentos que la ciudadanía espera de sus representantes.
No se trata de exigir unanimidad ni de eliminar el debate político. Por el contrario, el debate es indispensable. Lo preocupante es cuando el enfrentamiento se convierte en un espectáculo permanente que desplaza la discusión de los problemas reales que afectan a la población.
A este fenómeno se suma la creciente dinámica de denuncias cruzadas entre los distintos actores políticos. Desde la oposición hacia el gobierno de turno, desde el oficialismo hacia administraciones anteriores y entre distintos sectores partidarios, las acusaciones parecen sucederse sin pausa. Algunas podrán estar debidamente fundamentadas y otras no; corresponde a la Justicia y a los organismos competentes determinarlo. Sin embargo, para el ciudadano común, la acumulación constante de denuncias termina generando una sensación de sospecha generalizada.
El problema se agrava aún más en las redes sociales. Allí, las acusaciones, rumores e interpretaciones circulan a una velocidad imposible de igualar por los mecanismos de verificación. Muchas personas terminan adoptando como verdades absolutas versiones que aún no han sido comprobadas, mientras otras consumen únicamente información que confirma sus propias creencias. La consecuencia es una sociedad cada vez más dividida y menos dispuesta a escuchar al que piensa diferente.
La historia demuestra que las democracias rara vez se debilitan de un día para otro. El desgaste suele ser lento y progresivo. Comienza cuando la ciudadanía pierde confianza en el Parlamento, en la Justicia, en los partidos políticos, en los medios de comunicación o en cualquier institución encargada de garantizar el funcionamiento del sistema republicano.
Por eso, el verdadero peligro no son las diferencias ideológicas. El verdadero peligro es la pérdida del respeto por las reglas del juego democrático y por las instituciones que permiten que esas diferencias se expresen pacíficamente.
Cuando la confrontación permanente sustituye al diálogo, cuando la sospecha reemplaza a la confianza y cuando el adversario político deja de ser visto como un competidor legítimo para convertirse en un enemigo, la democracia comienza a debilitarse.
No suenan tambores de guerra en el sentido literal de la expresión. Pero sí se perciben señales de una creciente polarización que merece atención. La responsabilidad de revertir esa tendencia no recae únicamente en los dirigentes políticos. También corresponde a los ciudadanos exigir un debate más respetuoso, más responsable y más comprometido con el fortalecimiento de las instituciones.
Porque las democracias no se sostienen solamente con elecciones periódicas. Se sostienen, sobre todo, con confianza. Y cuando esa confianza se erosiona, la institucionalidad comienza a resquebrajarse, aun cuando sus estructuras permanezcan aparentemente intactas.
«La fortaleza de una democracia no se mide cuando todos están de acuerdo, sino cuando quienes están en desacuerdo siguen respetando las mismas reglas.»
Oficial
Finalizan asfaltado para futura pista de pruebas de Tránsito en Tarariras
La Dirección de Obras de la Intendencia de Colonia se encuentra finalizando los trabajos de asfaltado en el espacio donde estará ubicada la futura pista de pruebas de Tránsito en Tarariras.
Política
La Junta Departamental de Río Negro aprobó por unanimidad el Presupuesto Departamental
2026–2030 enviado por el Ejecutivo, un hecho que no se registraba desde hace dos décadas.
La votación reflejó un escenario de diálogo y entendimiento entre las distintas bancadas, que permitió avanzar en el análisis del proyecto y alcanzar acuerdos para dotar al departamento de la principal herramienta de gestión para los próximos cinco años.
El intendente Arq. Guillermo Levratto destacó el clima de trabajo político que permitió alcanzar el resultado.
“La política sí es acuerdo. Cuando el diálogo se pone por delante de las diferencias, el departamento avanza”, señaló.
El presupuesto prevé una planificación quinquenal cercana a los 13.000 millones de pesos, con casi la mitad destinada a inversión. Solo el programa de obras representa alrededor de 6.000 millones de pesos, con prioridades en infraestructura vial, caminería rural, alumbrado público, gestión de residuos y proyectos estratégicos vinculados al desarrollo productivo, la logística, el turismo y la generación de empleo.
Durante el proceso de análisis en comisión y en el plenario de la Junta Departamental, las diferentes bancadas realizaron aportes y planteos que permitieron enriquecer el proyecto y generar un ámbito de construcción política que culminó con la aprobación del articulado.
En ese sentido, Levratto subrayó el valor institucional del acuerdo alcanzado.
“Río Negro hoy tiene su principal ley aprobada, gracias a un trabajo serio, planificado y de construcción colectiva”, afirmó.
Con esta resolución, el departamento cuenta ahora con el marco presupuestal que orientará la gestión de la Intendencia de Río Negro en el período 2026–2030, definiendo prioridades de inversión, desarrollo y funcionamiento institucional para los próximos años.
