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Violencia sexual en la infancia y la adolescencia en Uruguay: qué muestran los datos

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Una encuesta realizada por UNICEF Uruguay y Equipos Consultores revela que casi 1 de cada 3 personas jóvenes vivió alguna situación de violencia sexual antes de cumplir 18 años.
¿Por qué medir la violencia sexual?
En Uruguay no se produce información periódica ni sistemática sobre la prevalencia de la violencia hacia niñas, niños y adolescentes. Existen algunos datos parciales —como encuestas sobre disciplina violenta en la primera infancia o estudios sobre la exposición a la violencia basada en género—, pero la violencia sexual en la infancia y la adolescencia sigue siendo un fenómeno escasamente medido en el país.

En este contexto, este estudio es un primer esfuerzo por aproximarse a la prevalencia de la violencia sexual en la infancia y la adolescencia en Uruguay. Se basa en una encuesta web autoadministrada, dirigida a personas de entre 18 y 24 años, que respondieron de forma retrospectiva sobre sus experiencias durante la infancia y la adolescencia.

Para ello, la encuesta indagó sobre manifestaciones específicas de la violencia sexual —tanto en relación con el abuso sexual como con la explotación sexual—, lo que permitió identificar casos con mayor precisión; sin que ello sea un listado exhaustivo de todas las formas en que este fenómeno puede presentarse.

El estudio relevó seis indicadores de abuso sexual:
[A] Tocó alguna parte de tu cuerpo de manera inapropiada o tus partes íntimas, sin tu permiso
[B] Te obligó a tocar su cuerpo o el de otra persona de manera inapropiada
[C] Te obligó a desvestirte o mostrar tus partes íntimas
[D] Te obligó a mirar sus partes íntimas o las de otra persona
[E] Te obligó a mirar fotos o videos con contenido pornográfico
[F] Te obligó o intentó obligarte a realizar cualquier tipo de acto sexual o erótico o a tener relaciones sexuales
Para cada una de las situaciones se indagó sobre su ocurrencia, el vínculo con la persona agresora, la edad en que sucedieron las situaciones y su recurrencia.

En cuanto a la explotación sexual, el estudio relevó dos indicadores:
[A] Te ofreció o prometió darte dinero o comprarte cosas, para vos o terceras personas, a cambio de realizar cualquier acto sexual o erótico
[B] Te ofreció o prometió darte dinero o comprarte cosas, para vos o terceras personas, a cambio de fotos o videos tuyos con contenido íntimo o sexual
Y para éstos se indagó sobre la ocurrencia y el ámbito en que sucedió. 

¿Qué dicen los resultados?
La violencia sexual afecta a casi 1 de cada 3 niños, niñas y adolescentes.

El estudio revela que el 29% de las personas jóvenes encuestadas reportó haber sufrido al menos una situación de abuso sexual y/o explotación sexual antes de los 18 años. Además, casi 1 de cada 5 (19%) reporta haber sufrido abuso sexual antes de los 18 años y un porcentaje similar (17%), haber sufrido situaciones de explotación sexual durante la infancia y la adolescencia.
La violencia sexual afecta en mayor medida a las niñas y adolescentes mujeres.

El 39% de las mujeres jóvenes entre 18 y 24 años reporta haber sufrido alguna de las situaciones de abuso sexual y/o de explotación sexual relevadas en la encuesta en comparación con al 20% de los varones.
En los casos de explotación sexual la brecha es algo menor: 20% de las mujeres reporta haber atravesado estas situaciones, frente al 14% de los varones.
Al observar las situaciones de abuso sexual específicamente, el 30% de las mujeres jóvenes declara haber sufrido alguna situación de este tipo durante su infancia o adolescencia, en comparación con el 9% de los varones
De todas las situaciones de abuso sexual consultadas, la mayor brecha de género se observa en los tocamientos inapropiados antes de cumplir los 18 años: el 25% de las mujeres declaró haber atravesado esta situación, frente al 4% de los varones.

Tipos de situaciones de abuso sexual en la infancia y la adolescencia, en porcentaje, por género TOTAL Mujeres Varones
19% 30% 9%
CUALQUIER FORMA DE ABUSO SEXUAL
Tocó alguna parte de tu cuerpo de manera inapropiada o tus partes íntimas, sin tu permiso
15% 25% 4%
Te obligó o intentó obligarte a realizar cualquier tipo de acto sexual o erótico o a tener relaciones sexuales
12% 20% 4%
Te obligó a tocar su cuerpo o el de otra persona de manera inapropiada
9% 13% 5%
Te obligó a mirar sus partes íntimas o las de otra persona
7% 10% 3%
Te obligó a mirar fotos o videos con contenido pornográfico
7% 8% 6%
Te obligó a desvestirte o mostrar tus partes íntimas
6% 8% 3%

BASE: total de personas 18-24 años encuestados (617).

El abuso sexual sucede mayormente antes de los 14 años

7 de cada 10 personas jóvenes que sufrieron abuso sexual en su infancia y adolescencia señalaron que estas situaciones comenzaron antes de cumplir 14 años. Entre las mujeres, esa proporción sube al 78%.

El abuso sexual sucede mayormente de forma recurrente

El estudio revela que las experiencias de abuso sexual no suelen ser eventos aislados. Más de la mitad (55%) de quienes sufrieron algún tipo de abuso sexual en la infancia o adolescencia indica que al menos una de dichas situaciones de abuso sucedió más de una vez antes de cumplir 18 años.

El abuso sexual ocurre principalmente en el entorno cercano de las víctimas.

3 de cada 4 personas que sufrieron abuso sexual identificaron como responsable a un adulto de su entorno cercano: un familiar, una pareja o novio, un vecino o un familiar de amigos.

El 45% de las víctimas de abuso sexual identificó entre las personas agresoras a sus familiares, mayormente varones (tío, abuelo, padre, hermano y padrastro). A su vez, el 24% mencionó a parejas o novios/as.
La explotación sexual se origina principalmente en entornos digitales

El estudio revela que las redes sociales constituyen el ámbito principal donde se inician estas situaciones: el 95% de quienes recibieron ofrecimientos por fotos o videos íntimos, el 67% de quienes recibieron propuestas por actos sexuales físicos señalan que al menos una de estas situaciones tuvo lugar a través de plataformas digitales.

El entorno digital forma parte de la vida cotidiana de los niños, niñas y adolescentes, por lo que es esperable que una proporción significativa de estas situaciones suceda allí.

En este ámbito las interacciones son más frecuentes y suelen constituir un primer canal de contacto que puede trasladarse posteriormente al ámbito presencial. Asimismo, en muchos casos, estos entornos ofrecen a las personas agresoras mecanismos que facilitan el resguardo de su identidad.

Estos datos ofrecen una primera aproximación sobre la prevalencia de la violencia sexual contra niños, niñas y adolescentes en Uruguay.

Su magnitud subraya la necesidad de que el Estado realice una medición periódica y más robusta, que provea datos oportunos y de calidad que orienten a las instituciones en la toma de decisiones y las políticas públicas.

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